Mi plan era visitar a unos amigos en Sao Paulo y asistir a una Reunión del Instituto de Liderazgo de América Latina, en Brasil. Luego iría a Córdoba y Nuevo Cuyo, Argentina, donde dictaría uno de mis talleres favoritos culminando así mi viaje.  

Nada de esto sucedió.

Una semana antes de viajar, las fronteras de Perú cerraron y esto cambió mis planes. Al igual que muchos, jamás imaginé que mis planes para este año se cancelarían. Esto me recuerda que nunca hemos tenido el control sobre aquello que ocurre en nuestro entorno, sin embargo, siempre hemos tenido y tendremos el control sobre nuestras decisiones. Desde allí cocreamos con el universo, en esa línea delgada que hay entre lo que está pasando y las decisiones que vamos tomando.

El año 2020 sin duda pasará a la historia como un año de grandes cambios los cuales han traído consigo diversos desafíos en lo personal y organizacional, llevando a las organizaciones a reinventarse, fomentar la virtualización y a acelerar su transformación digital. Pero lo más importante es que ha evidenciado que lo más valioso que tenemos en las organizaciones siempre han sido y serán las personas.

Si hacemos repaso mental de la historia de la humanidad podremos notar que grandes crisis conllevan grandes liderazgos. Esta es una oportunidad, sin precedentes, para poder generar valor donde sea que nos encontremos, y más aún desde nuestro rol en proyectos.

Hace unos días me preguntaba lo que significa ser un líder en tiempos de crisis. Desde mi perspectiva significa ser un facilitador en la creación de valor brindando respuestas rápidas frente a los cambios. Desde nuestro rol en los proyectos tenemos la oportunidad de impulsar el espíritu de servicio, enfoque y cambios actuando con mayor empatía en nuestro entorno. Hoy el mundo nos pide reinventarnos, empezando por crear un espacio para la autoconciencia y el desarrollo de nuevas habilidades, desarrollando un liderazgo que traspase la pantalla de nuestro ordenador.

Nuevas exigencias de liderazgo en nuestros proyectos:

Con nuestro equipo: El teletrabajo puede convertirse en todo un reto ya que los colaboradores deben compartir sus actividades laborales con las domésticas y velar por el cuidado de quienes más quieren. Como líderes de proyectos es vital facilitar herramientas, métodos de trabajo y llevar a cabo reuniones efectivas. Algunas pautas para tener reuniones virtuales efectivas son:

  • Compartir el objetivo y agenda de la reunión.
  • Confirmar la asistencia de los participantes claves.
  • Confirmar que los participantes nos escuchen bien.
  • Notificar si no escuchamos correctamente a la otra persona.
  • Dar pase a que las personas añadan comentarios/consultas sobre el tema a tratar.
  • Ser respetuosos con del tiempo de los participantes.
  • Enviar los acuerdos de la reunión.

Otra de las acciones necesarias para con nuestros equipos son empoderar responsabilidades, generar espacios colaborativos a pesar de la distancia y en especial añadir valor a cada persona de nuestro equipo.

Con nuestros clientes: Entendamos sus necesidades y preguntémonos constantemente sobre el cuidado de su experiencia en esta nueva normalidad. ¿Qué necesita nuestro cliente? ¿Qué piensa? ¿Qué escucha? ¿Dónde está? ¿Cómo puedo ayudarle para que el proceso sea más eficiente, simple, amigable y/o rápido? ¿Cómo añado valor a su vida desde nuestro servicio o producto?

Con nuestro entorno: Sabemos que los proyectos tienen diversos interesados. Por eso debemos actuar con medidas responsables pensando en todos nuestros stakeholders y no solamente en los accionistas. El impacto que las organizaciones generan en la comunidad puede contribuir, de manera directa o indirecta, a mejorar la calidad de vida de las personas.

Tener empatía con nuestro equipo, clientes y entorno nos genera un círculo virtuoso, dándonos espacios para crear alternativas de solución frente a escenarios cambiantes. Nada resuelve más un problema que cuando decides comprarlo y lo haces tuyo; esto puede generar soluciones de alto impacto. Cuando ayudas a los demás de manera genuina, el mundo te lo devuelve con creces.

La crisis actual del COVID-19 está afectando la vida de las personas de diversas maneras. La tragedia no tiene por qué ser su único legado ya que este tiempo representa una oportunidad para reflexionar. ¿Quiénes queremos ser en medio de esta crisis? ¿Queremos ser una voz de aliento, ayuda, inspiración o queremos ser solo de los que se quejan? ¿Cuál es el regalo que podemos darle hoy al mundo desde el rol que desempeñamos?

A todas las personas que tengan familiares o amigos que estén batallando contra este virus, les mando aliento para continuar siendo fuertes ante esta situación. Sé por experiencia propia lo que se siente y la fuerza que se requiere para continuar ejerciendo el soporte que nuestro entorno necesita.

Me encantaría saber cómo te sientes y cómo estas asumiendo esta etapa de prevención. Te dejo mi e-mail en la firma para saber de ti.

Saldremos de esta batalla juntos.

Un abrazo,

Melody Durand

Vicepresidente de Membresías PM Lima Perú

melody.durand@pmi.org.pe